Del sueño de jugar en la NBA a luchar por recuperar su movilidad

Del sueño de jugar en la NBA a luchar por recuperar su movilidad

Era junio 2019, Kris Wilkes, jugador de Básquetbol colegial, despierta en Indianápolis, acompañado de su pareja y de su familia. Se sentía feliz y acompañado de la gente que lo ha apoyado a lo largo de su exitosa carrera. Sucedía ese 20 de junio, el Draft de la NBA, y Wilkes estaba por alcanzar su sueño de la infancia.     

Inicio en Indiana, cuando estando en el 8º grado, le otorgan una beca, de la “North Central High School”, y finalmente pasando a formar parte de la U.C.L.A. donde era conocido por su gran capacidad de elevarse, dominar el tablero y sus fuertes clavadas. Gracias a sus grandes actuaciones, y más de 1000 puntos anotados en sus dos años en U.C.L.A., se proyectaba para ser uno de los elegidos en el 1er round del Draft de la NBA. El Draft de la NBA es el método en el que los equipos de baloncesto eligen a los mejores jugadores del básquetbol colegial. “No tengo duda de que seré de los elegidos en el 1er round del Draft”, Wilkes declaraba.

Ahora, 2 años después, Wilkes continúa sin formar parte de algún equipo de la NBA.

Wilkes, despertando ese día del Draft en junio 2019, descubrió que no podía mover sus piernas. Aventó sus sábanas y fijó su atención en sus extremidades inferiores, pero nada ocurría. Encima de todo no tenía sensibilidad por debajo de la cintura.

Una semana previa, estaba por terminar su 7ª práctica de prueba con los Spurs de San Antonio, se sintió “lento y falta de energía”, casi al final de la prueba, Wilkes casi se colapsa, y presenta fiebre de 39.4 C. Miembros del Staff lo llevan al hospital y es diagnosticado con faringoamigdalitis estreptocócica, Wilkes llamó a su agente y canceló su siguiente práctica de prueba con los Atlanta Hawks, y regresó a Indianápolis a descansar para prepararse para el Draft.

Días después su fiebre desapareció y su garganta se sentía mejor, sin embargo, refería una sensación extraña en sus piernas, describía que se sentían “como si estuvieran cubiertas con vidrios”. En ocasiones no sentía cuando su mano tocaba su brazo, y en otros momentos no toleraba la sensación de “descargas eléctricas”. En la noche, no podía dormir con sábanas encima porque sentía demasiada irritación en las piernas. Después comenzó a dolerle la espalda, Wilkes estaba acostumbrado como atleta a tener cierta cantidad de dolor articular y muscular, pero esto era muy diferente.

Una de las noches, su dolor era tan severo que lo llevaron a urgencias, ahí el doctor, descubrió que Wilkes llevaba por lo menos un día sin orinar, y que tenía su vejiga reteniendo orina. Le colocaron una onda Foley y morfina para el dolor. “Estaba a días del Draft, y sentía que tenía 80 años.”

Era el día del Draft, y Kris Wilkes amaneció parapléjico, incapaz de mover sus piernas. Fue llevado al Hospital “St.Vincent”. Esa noche en el cuarto del hospital su familia veía como no era elegido en el Draft. Se había corrido el rumor entre los equipos que Wilkes no estaba bien. Y vio como 60 de sus compañeros eran elegidos en su lugar. Horas después hablo su agente que los Knicks de Nueva York le querían ofrecer un contrato para ser parte de sus reservas, pero que eventualmente podría formar parte del equipo en algunos juegos de la NBA. El problema era que tendría que ir a NY para su examen físico, y los doctores en Indianápolis aún no tenían su diagnóstico y mucho menos su pronóstico.

El Neurólogo Adam Fisch, era su médico tratante, analizó sus signos y síntomas, solicitó estudios de Resonancia magnética, y pruebas del líquido cefalorraquídeo. Fue muy precavido en realizar un diagnóstico y en explicar el tratamiento y pronóstico de Wilkes. Le diagnosticó ADEM: Encefalomielitis Aguda Diseminada.

ADEM es una enfermedad autoinmune, tiene una sutil y pobremente explicada relación con una enfermedad inflamatoria intestinal llamada Enfermedad de Crohn. Wilkes había sigo diagnosticado con dicha enfermedad meses previo al Draft. Lo que sí se sabe del ADEM, es que frecuentemente es precedida por una infección, como Kris la presentó con su faringoamigdalitis. Dicha enfermedad desencadena este ataque autoinmune que afecta a tejido del Sistema Nervioso Central, incluyendo al cerebro y la médula espinal.

La incidencia de ADEM, es aproximadamente de 1:250,000 personas en el mundo. Y la gran mayoría ocurre en niños. Aún mas complicado, Adam Fisch afirma que tenía una combinación extraña de ADEM, junto con el Síndrome de Guillain-Barré, por lo que su enfermedad no solo afectaba a su cerebro y médula espinal, sino que su afectación incluía a las raíces de los nervios periféricos. “Es un caso muy extraño, 1 en un millón no le hace justicia”, afirma el neurólogo.

Wilkes recibió tratamiento con esteroides, inmunoglobulinas intravenosas y plasmaféresis. Su neurólogo afirma que usualmente los pacientes con ADEM pueden recibir solo una de estas tres terapias, pero ante su cuadro tan severo, decidió utilizar todas las herramientas disponibles. Su tratante no se atrevió a dar una predicción a largo plazo de su condición, pero otros especialistas le comentaron sobre la posibilidad de que se movilizara para el resto de su vida en silla de ruedas.

Tras una semana en el hospital, Wilkes recuperó la sensibilidad de las extremidades inferiores, pero perdió más de 10 kilogramos de peso y no tenía la fuerza para caminar. Cuando fue egresado una semana después, los especialistas recomendaban terapia física de rehabilitación dentro del hospital, pero Wilkes insistió en irse a su casa. Al día siguiente de llegar a casa, Kris se había puesto de pie por si mismo y durante las siguientes semanas fue recuperando la capacidad de caminar.

En Septiembre, Wilkes voló a NY a tratar de pasar su examen físico con los Knicks. Debía tener cuidado en no tomar demasiada agua, dado que no había recuperado completamente el control vesical. Casi al final de la prueba, estaba tan mareado de correr, que terminó por chocar contra una pared. Sabía que había reprobado su prueba.

Afortunadamente, Wilkes había adquirido un seguro de incapacidad cuando formaba parte del equipo en U.C.L.A. Tras recibir un monto de varios millones de dólares, comenzó una compañía llamada “Origyn Sport”, cuyo primer producto que lanzó fue una pelota de entrenamiento de basquetbol.

Aunque Wilkes, al parecer ha recuperado la mayor parte de su masa muscular, el siente que aún no es tan explosivo como solía ser. Sabe que ahora llegar a la NBA parece imposible, pero no está dispuesto a rendirse. “Mucha gente cree que no puedo llegar, pero de ¿qué me sirve escucharlos?, no escuché a los doctores que me dijeron que no volvería a caminar”.  

Referencias:

1.- Gardner, D. «His N.B.A. dream was right there. Then he couldn’t move his legs.» N.Y. Times, Octubre 2021.

Publicado por neurobrambila

Soy médico cirujano, especializado en Medicina Interna y Neurología. Me gusta escribir sobre novedades para pacientes, información útil y en ocasiones cosas ajenas a la medicina, como de música, cine o arte.

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